“La IA corre mientras nosotros seguimos tratando de encontrar las zapatillas” (AI is sprinting, and the rest of us are trying to find our shoes”), dicen por estos días en el MIT, y aunque algunos encuentran sus zapatillas más rápido que otros, esa es la sensación. Pero también es cierto que correr sin tener una dirección (una meta), es un muy probable desgaste recursos y eso se ve en algunos estudios.
En el segundo semestre de 2025, 1 de cada 6 personas del mundo utilizaba herramientas de IA generativa, el 16.3% de la población mundial (algo así como que, de 8.300 millones de personas, la emplean 1.352 millones) Pero la adopción en el hemisferio norte creció casi el doble de rápido que en el hemisferio sur. En el norte el 24.7% de la población de más de 18 años emplea este tipo de herramientas, versus el 14.1% del sur. Los países en donde más se utiliza IA generativa son los Emiratos Árabes, Singapur y Noruega, y no coinciden con quienes la producen. Todo esto dice el estudio de Microsoft, Global AI Adoption, llevado a gráfico arriba por Visual Capitalist.
¿Y Latinoamérica?
Los países que llevan la delantera en infraestructura tecnológica, talento especializado, investigación, innovación, y gobernanza, son Brasil, Chile y Uruguay, de acuerdo al Latin American Artificial Intelligence Index (ILIA 2025, de CEPAL). Siguen Argentina, Colombia, Costa Rica y Ecuador, con un avance intermedio, y limitantes ante todo en su capacidad de investigación y de innovación, señalan. Solo tres países de la región tienen una estrategia definida en relación con la IA -dicen-, y estos son Chile, Brasil y Uruguay.
En cuanto al impacto en el negocio, para el Latin America in the Intelligent Age (World Economic Forum y McKinsey), la adopción se está incrementando orientada a resolver mayormente cuestiones de productividad, más que a pensar nuevos modelos de negocio. 23% de las organizaciones latinoamericanas que utilizan IA dicen estar generando “algún valor” económico a partir de su implementación, mientras solo un 6% afirma crear un “valor significativo”. De acuerdo al informe “la limitada aplicación de la IA analítica y la IA generativa a gran escala en las operaciones” podría explicar el bajo nivel actual de captación de valor de estas tecnologías. El mayor impacto de las soluciones de IA lo perciben en especial las grandes empresas, mientras que 59% de las pequeñas y medianas afirma no estar generando ningún valor medible a partir de su empleo. A la vez las empresas que dicen no extraer valor también dicen que implementar la tecnología les lleva más de un año, mientras que las que sí generan valor tardan entre 6 y 9 meses en su ejecución.
Lo que sigue llamando la atención es que apenas 10% de los encuestados reconoce que su estrategia de IA está vinculada a su estrategia general del negocio, y en consecuencia tampoco saben cómo comunicarla dentro de la organización o cómo desarrollar/retener talento especializado.